MIEDO A LA LIBERTAD

A la hora de trabajar usando nuestra creatividad podemos encontrarnos con distintos bloqueos y miedos que nos privan de la libertad cuando creamos.
En lo que se refiere al miedo, nos puede surgir miedo a equivocarnos y a cometer errores, miedo por la necesidad de encontrar soluciones, miedo a salirse de lo establecido (de manera que siempre seguimos las sendas que conocemos para solucionar problemas), miedo por la falta de confianza en uno mismo o falta de motivación ante los problemas que nos encontramos.
Estos bloqueos nos llegan por la educación, ya que la creatividad suele romper con lo establecido y se enfrenta a lo impuesto.


Al tratarse de bloqueos/miedos emocionales que están en nuestro “interior” parecen inevitables a la hora de hacer uso de nuestra actividad creativa. Sin embargo, se pueden solucionar utilizamos los métodos de creatividad adecuados. Para comenzar a superar estos obstáculos, estos miedos, lo primero que tenemos que ser es “positivos”.


Erich Fromm, en su libro, “El miedo a la creatividad”, analiza la libertad como problema psicológico, los momentos fundamentales para el desarrollo de la libertad, etc. También se centra, y es a donde quiero llegar, en el problema de nuestro tiempo: “la creciente estandarización de los individuos en las sociedades avanzadas (con la consiguiente conciencia de insignificancia personal), de la que ya no sólo son instrumentos privilegiados los medios de comunicación de masas y las dinámicas de consumo, sino también el propio sistema educativo”. Esto quiere decir que estamos absolutamente influidos o incluso absorbidos por la sociedad, conformando una mentalidad dependiente rehuyendo de nuestra propia libertad y este proceso radica, como no, en la educación. Gracias a la educación “impuesta” la libertad no existe. A la hora de que funcione nuestra creatividad nos podemos dar cuenta de lo que esto supone, es decir, se le podría llamar bloqueo pero en realidad es algo a lo que no nos ha enseñado y ese algo es una mente libre, libre de prejuicios, libre de limites sociales, libre de limites materiales. Para ser libre a la hora de crear habría que pensar en “no pensar” ya que estamos influidos por nuestros miedos y límites, sobre todo el miedo a lo desconocido.


En definitiva tenemos “miedo a la libertad”, incluso “pánico”, y para superarlo tenemos que darle otro “enfoque a la vida” que Erich Fromm definiría como “amar la vida”.