SEIS SOMBREROS PARA PENSAR

Seis sombreros para pensar es el título que lleva el libro escrito por Edward De Bono, un psicólogo procedente de Malta especializado en el tema del pensamiento, que recoge un método grupal para mejorar y facilitar la toma de decisiones sobre algún tema en concreto,  este libro, y el método se han hecho famosos por todo el mundo llegando a convertirse en herramientas contemporáneas muy útiles en diferentes empresas o áreas de trabajo.

Se dice que el origen de este método reside en una tormenta de ideas o brain storming en 1983, lo que nos demuestra que la creatividad está en todas partes y que se construye a sí misma para dar lugar a elementos nuevos que a su vez pueden generar cosas nuevas, creándose así un bucle infinito, eso sí, siempre y cuando la creatividad siga en juego.

Este método se relaciona con el pensamiento lateral, que es el que crea, inventa nuevos caminos y explora los menos evidentes, se mueve por el proceso de errores y aciertos, pudiendo edificar sobre los errores, es desordenado y trata de llegar a conclusiones útiles.

Muchas veces, nos vemos envueltos en situaciones cotidianas en las que se nos pide consejo y somos capaces de darlo sin ningún problema ya que estamos viendo la situación desde fuera y de una manera global, una forma en la que nuestro asesorado no consigue verse envuelto. Por el contrario, muchas veces tenemos nosotros mismos ese problema, la incapacidad para tomar alguna decisión por la cantidad abrumadora de información que se nos viene a la cabeza, incapacitándonos para llevar un hilo conductor de pensamiento coherente y lógico que nos lleve a alguna respuesta aceptable.

El modelo de los seis sombreros de copa, trata de separar las emociones y sentimientos que los humanos creamos y percibimos cuando estamos tomando decisiones, con el fin de ver todo ese proceso que sucede en nuestra mente de una manera objetiva, para así facilitar nuestra toma de decisiones.

En este método, intervienen seis sombreros, cada uno de un color que simbolizan y representan el estado de ánimo o la emoción que debe primar en los pensamientos que se den en nuestra mente mientras llevemos ese sombrero, y descartando el resto. No es de extrañar que se trate de sombreros que se colocan en la cabeza, donde residen nuestros pensamientos. Cada sombrero tiene asociado un sentimiento o manera de pensar al que debemos ajustarnos para conseguir nuestro objetivo.

El objetivo es descubrir todos los elementos que giran alrededor de la decisión que tenemos que tomar, y evitar dejarnos llevar por un primer pensamiento que pueda estar cargado de alguna emoción subjetiva.

Por otro lado, este modelo, cuando se realiza en grupo, nos puede ayudar a evitar enfrentamientos entre los integrantes, ya que al verse todos sometidos a unas mismas reglas e inducidos a un hilo de pensamiento, el juzgar los comentarios de los portadores de los sombreros, sería un incumplimiento de la norma básica y por otro lado, fuerza a aquellos de pensamiento más inflexible a ver las cosas desde otros puntos de vista, aumentando la elasticidad de sus mentes.




Cada uno de los sombreros tiene una función:

-          AZUL: hace la función de moderador, como si se tratase de un debate, controlador de los tiempos, el orden de las intervenciones, etc. Trata de enfocar una ruta de trabajo y unas conclusiones.

-          BLANCO: se dedica al pensamiento objetivo, es decir, trata de ser lo más neutral posible aportando hechos constatados, cifras y datos que son irrefutables. El sombrero blanco suele intervenir inmediatamente después del azul, para aportar una visión general al grupo, con el fin de asentar una base y facilitar las intervenciones posteriores.

-          ROJO: expresa las emociones, estas emociones y sentimientos no tienen por qué estar justificadas ni tratar de hacerlo, simplemente se expresan, introduciendo los sextos sentidos, intuiciones o acorazonadas. Los comentarios realizados con este sombrero, deben ser rápidos, sin pensar, para asegurarnos de que son fruto de los sentimientos y las primeras impresiones que nos suscitan.

-          NEGRO: se dice todo lo malo, lo negativo, todas las pegas que se puedan encontrar. Los impedimentos que nos podremos encontrar, las barreras, las dificultades, todo lo desagradable, costoso o incómodo. Es el sombrero que la gente suele llevar encima incluso sin participar en este método y que es nefasto para la creatividad y el fluir de las ideas, es la tijera que corta la flor antes de que pueda crecer, sesgando así todo brote de creatividad. No obstante puede ser útil cuando se utiliza en el momento adecuado y de manera constructiva.

-          AMARILLO: se dice todo lo bueno, en contraposición con el negro,  todos los motivos por los que se trata de una buena idea, con este sombrero hay que ser optimista y dejarse llevar por el entusiasmo y las buenas posibilidades que podría ofrecernos la idea inicial.

-          VERDE: supone un abanico de posibilidades, aquí intervienen el pensamiento lateral o divergente, la creatividad es la protagonista mientras se lleva este sombrero. Trata de crear nuevos pensamientos, busca nuevos caminos y opciones para superar los obstáculos sugeridos por el sombrero negro.

(Si aislamos estos dos sombreros, el negro y el amarillo, encontramos grandes similitudes con el clásico método de toma de decisiones, el de PROS y CONTRAS, en el que se hace una lista con todos los pros y los contras que tiene la idea inicial para decidir llevarla o no acabo en función de si la suma de uno es mayor que la del otro)

Por último, existen tendencias a la incorporación de un séptimo sombrero a modo de ampliación, este último sombrero es de origen desconocido ya que el autor de “seis sombreros para pensar” no lo reconoce en su libro. Este último sombrero se corresponde con la voz de la experiencia.

A modo de curiosidad, dejo aquí un dato interesante y ejemplo de creatividad que viene al pego con el tema, un blog llamado: “el séptimo sombrero” donde encontramos un sombrero al mes, por si algún curioso desea ampliar su información. http://francescpuertas.blogspot.com.es/


La elección de los colores de los sombreros no es aleatoria, cada color tiene unas connotaciones para nosotros, los humanos, que los identificamos con diferentes cosas, algunas positivas y otras negativas. Podemos encontrar más información detallada en el libro “Psicología del color, Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón” escrito por Eva Heller.
De manera más rápida o breve, en esta página: http://www.psicologiadelcolor.es/psicologia-por-colores/